domingo, 6 de mayo de 2012

ANDALUCÍA EN EL VERSO. BIZNAGA DE POESÍA ANDALUZA

El pasado 25 de abril tuvo lugar en Córdoba, dentro de los actos de su Feria del Libro, la presentación de la antología Andalucía en el verso. Biznaga de poesía andaluza, fruto de la colaboración entre la editorial DePapel, que ha realizado una magnifica labor de edición, y la coordinadoras de la misma, que hemos sido la poeta Ana Patricia Santaella y yo, y que cuenta con un prologuista de excepción: Francisco Vélez Nieto.

Están presentes en la obra veintiocho poetas de nuestra tierra, seleccionados por la calidad de su producción y por su preocupación por cuidar el lenguaje poético y mimar la poesía. Evidentemente, no están todos los que son, es imposible recoger en un sólo volumen una muestra de todos los autores gracias a cuyo esfuerzo la poesía está floreciendo en Andalucía,  por lo que no cerramos la puerta a la aparición en el futuro de nuevos volúmenes.

En la presentación, que tuvo como marco el salón de actos de CajaSur, compartimos mesa Ana Patricia y yo con el editor, Manuel Patiño, y, tras las palabras de presentación de rigor, cedimos micrófono a los poetas antologados allí presentes. Así, fueron pasando por el atril Rocío Biedma, Matilde Cabello, Isabel de Rueda, Araceli S. Franco, Rafaela Hames y Pilar Sanabria, quienes leyeron su poema recogido en la obra así como los de otros autores a los que les fue imposible acompañarnos esa tarde, como Francisco Basallote o la granadina Sara Castelar. El Dúo Guitarrota, compuesto por las hermanas Rocío y Tania Merinas Amo, puso en diversos momentos la nota musical con composiciones clásicas y actuales.

Yo, ¿qué voy a decir?, sólo puedo recomendar esta obra. La selección de textos ha sido muy cuidada y el continente es tan esmerado como el contenido. Se trata de un bello volumen realizado artesanalmente con la calidad que caracteriza a todas las producciones de esta editorial cordobesa. 

Y ahora para terminar os dejo un vídeo con las fotografías de este acto, cortesía de Mari Carmen López Frías, que tiene como fondo la entrevista que para Onda Cero me realizó Pilar Sanabria. Que lo disfrutéis.





sábado, 28 de abril de 2012

MANRESA EN EL CORAZÓN


Multiplico silencios por tus callejones,
Aire sutil detiene el tiempo alerta
Navegando nómada entre góticos arbotantes.
Renacer del alma en llamas prendida,
Éxtasis telúrico con sed del infinito
Sostiene el rumor del agua en la ladera.
Ala aleve del instante en sueños de hadas
Estrecha en aristas la luz amanecida, 
Níveo transpirar del aire y de la piedra,
Encuentro del sol en azules transmutado.
La levedad trocada solidez entre tus muros
Colma el espíritu y la carne al fin remansa,
Orlada de  nubes en la calma de los días,
Rompe la aurora el perfil de presentido cielo.
Arreboles esparcen en átomos claridades,
Zozobra de la noche que pierde la partida.
Ósculo de ríos en cauces florecido,

Navío anclado en las dársenas del tiempo. 




El sábado 21 de abril tuve ocasión de compartir en tierras catalanas un bello y emotivo recital con el poeta Joan Morales Alcudia. A las seis de la tarde empezamos los dos a recitar nuestros poemas, él en catalán de su poemario bilingüe Cenizas de recuerdos/Cendres de recors y yo en castellano, ante un público sorpresivamente numeroso dadas las circunstancias (el duelo Barça-Madrid no tardaría en dar comienzo). Y lo hicimos abriendo el acto con unas imágenes de nuestras respectivas ciudades y con dos poemas a ellas dedicadas. Joan quiso que sus versos, los únicos que recitaría en castellano, fueran para Sevilla y los míos, que conforman el poema acróstico aquí presente, evocaban un paseo sentimental por la localidad que en esta ocasión nos acogía, Manresa. 


En breve espero completar esta entrada con un vídeo que recoge algunos momentos de este recital, que sin duda será la mejor reseña de lo que esa para mí inolvidable tarde ocurrió entre los muros del café teatro "La Peixera", a cuyos responsables quiero agradecer desde aquí su calurosa acogida. 

miércoles, 18 de abril de 2012

LA POESÍA CON MAYÚSCULAS


CONSUMACIÓN
                                                       A Vicente Aleixandre
                                                    
La mar es un segundo que traga la mirada,
la sombra de una ola engulle edén perdido
y en retirada deja algas de turgentes besos.

              Sólo la luz.

La luz amante de vírgenes cristales,
la luz que de la tierra hace nacer los cuerpos,
heridos pájaros por el filo de unos labios,
en inocente aurora de criaturas cristalinas.
En la consumación del tiempo las historias
dejan los márgenes manchados de su paso,
los bordes del existir en el espejo cóncavo,
cenizas en combustión de la existencia.
La nieve del olvido quema la memoria.


Evidentemente, con el título de esta entrada no me refiero al humilde poema que la encabeza, con el que tuve el atrevimiento de rendir homenaje a D. Vicente, sino precisamente a su obra, a ese legado que nos dejó este poeta del 27, una de las cimas de la lírica mundial del siglo XX y de la literatura castellana de todos los tiempos. 
El pasado 13 de abril quisimos hacer un reconocimiento a su figura en Jerez. Fue una velada inolvidable en la que tuve la dicha de participar. Coordinados por Mari Carmen López Frías, los poetas Sara Castelar, Verónica Pedemonte, Carmen Saíz, Álvaro Quintero, Isabel de Rueda, Ana Patricia Santaella, Josefa Parra, Mauricio Gil-Cano y la que os escribe fuimos desgranando la obra de nuestro premio Nobel, siendo el cantautor gaditano Fernando Lobo el encargado de poner el toque musical.
Pero mejor que contarlo con palabras, es que podáis verlo en este magnifico resumen a manera de montaje audiovisual realizado por José María Soto con la colaboración de su hija Alejandra.  Merece la pena.
















  

domingo, 8 de abril de 2012

PASCUA FLORIDA


Por más que el monstruo negro
de abismales fauces abiertas
pisotee con demoledora bota
toda belleza
que de mi entraña nace;
aunque la ambición sin colmo
y la sinrazón de estado cruel
continúe forjando cristos sin brazos
para ser inmolados en cruz;
aun en el caos tumultuoso
o en el silencio de la tumba
Que guarda los restos más queridos
desgarradoramente arrebatados.
Recordad:
yo soy la Vida,
la brisa siempre renacida
en un amanecer de esperanza.
Yo, la tierra Madre,
para recoger en amoroso regazo
el dolor de mis criaturas.
Yo, claro  manantial,
pozo de aguas renovadas
que saciaran la sed de justicia.
Yo, lengua de fuego,
zarza eternamente ardiente
Para prenderos de amor en lo más hondo.
Recordad:
yo soy la Vida.

(Del poemario Tejedora de anhelos publicado por Nuño Editorial en el volumen Plumier de Versos I)


Según su etimología, la palabra "Pascua" significa paso, transición. Alude al momento en que se produce un movimiento que hace que una realidad cambie de una situación a otra, generalmente de un estado de esclavitud a uno de liberación. La Pascua es, desde sus orígenes, una fiesta de primavera, de plenilunio, de renacimiento. Se celebra en el momento en que la naturaleza, tras el invierno, retoma su florecer, por lo que siempre tuvo mucho de triunfo de la vida.

Pascua es salir, ponerse en marcha, como Moisés y los israelitas, por un desierto en busca de la libertad, es dar la vuelta al dolor y convertirlo en gozo y alegría, afirmar que los poderes inicuos no tienen la última palabra, y que algún día triunfará la justicia porque las razones de los opresores no pueden tener potestad sobre tantos seres humanos. 

Por eso hoy más que nunca quiero desde estas líneas desear feliz Pascua: porque no podemos darnos por vencidos y dejar que el desaliento nos suma en un eterno viernes santo; porque la vida siempre se impone y está de parte de los pequeños; y porque si bien es arduo, siempre hay un camino de liberación.

Así que hoy quiero terminar dejando, a manera de peculiar felicitación el tema de la gran cantautora chilena y querida amiga Mariela González Hijos del mismo cielo, en la voz de Vasti Michel, dedicado especialmente a esos niños y niñas "de la colina del Principito" que esperan también vivir su particular Pascua hacia la paz y la libertad.


viernes, 30 de marzo de 2012

DÍA DE LA TIERRA PALESTINA


La piedra entre tus dedos es pan de guerra

pues tienes el hambre de los escorpiones ciegos

y la inocencia muerta entre estertores

a ritmo de metralla.

Leche de madre con sangre de mártires

amamantó las ansias de tu boca de cachorro

y no hubo en tus sueños estrellas ni cometas,

que el cielo sólo es el final del agujero

abierto ante el maná maldito de la muerte,

en satánica teofanía del ídolo sin rostro

que transformó tu tierra en inmensa ara

donde aplacar su avidez de sacrificios.

Tenías que ser la víctima propiciatoria,

silente oveja llevada al matadero,

carne tierna ante sus fauces quemada,

una cuenta más en su rosario de iniquidades.

Pero la piedra se interpuso en el camino,

la sangre que te nutrió desde la cuna

se reveló feroz en tus entrañas,

que tanta ira estalla en vientre tan pequeño

y ya sólo cabe vomitar la rabia por los poros.

Tapiaron tus sendas con alambre,

negaron el agua a tu sed de vida,

agostaron con fuego la alegría de tu infancia,

sólo dejaron piedras en tu tierra reseca,

¿qué otra cosa ya podían coger tus manos?

Del poemario Sangre de nómada


Dedicado a la Tierra Palestina, a sus hombres y mujeres, y en especial a sus niños, niñas y adolescentes, en espera de que pronto celebremos el día de su liberación.

miércoles, 21 de marzo de 2012

CELEBRAMOS EL DÍA DE LA POESÍA

video

Con este vídeo de mi poema Mamalluca, compuesto sobre imágenes de la serie de lienzos Nebulosas y Galaxias de Maika Gauti y acompañado por la magia de la música del compositor chileno Joakín Bello quiero haceros un pequeño regalo para celebrar el Día de la Poesía. 

Que lo disfrutéis.

lunes, 19 de marzo de 2012

DE "LA PEPA", EL PADRE Y OTRAS CELEBRACIONES


Empieza la semana, otro lunes más para levantarse con resaca, no ya del sábado o del domingo, sino esa que ahora todos arrastramos por culpa de la innombrable (porque me niego a volver a decir su nombre que bastante lo vemos ya escrito en la prensa), y para sacar fuerzas por la mañana y capear mal que bien los temporales. Pero este lunes no es como los demás, no es un lunes corriente en escala de grises como la mayoría que salpican el calendario, es lo que yo llamaría un "lunes en tecnicolor", y no ya por la luz primaveral que junto con el aroma a azahares se empeña en recordarnos que estamos saliendo del invierno, sino porque en una fecha como la de hoy, laborable aquí en Sevilla, han venido a unirse diversas fiestas y conmemoraciones que hacen que el 19 de marzo no pase desapercibido.

Como cada año, antes de nada es obligado felicitar a todos los Josés, Josefas, Pepes, Pepitas, Josefinas y María Josés que tengan a bien leer esta entrada, y que en España son legión. Rara es la familia en la que no hay hoy alguien que celebre su onomástica. Así que, por la parte que me toca, queden aquí felicitados mi hermano y mi cuñado,  mis primos con este nombre, ya sean Jose o Josep, y también mis amistades. Y todo aquel o aquella que me lea y lo lleve, que con esto de internet nunca se sabe en la pantalla de quién pueden caer los escritos.

En la entrada del Día de Andalucía decía que no me gustan las fiestas institucionales, ni tampoco las de obligada celebración por la dictadura del almanaque, y parece que desde que lo dije se ha hecho efectivo el refrán de mi tierra: si no quieres caldo, toma dos tazas, porque no ha pasado ni un mes desde el puente festivo de febrero, cuando aquí me tenéis para hablar de otras dos conmemoraciones, una de las cuales es institucional hasta dejarla de sobra, y la otra de esas que mucha gente dice inventada por los grandes almacenes para vender. Me refiero, claro está, al Bicentenario de nuestra primera Constitución, y a la fiesta del Padre.

Por los azares del destino estas dos celebraciones, en apariencia tan dispares, han venido a unirse en una misma fecha, que fue un 19 de marzo cuando en mi Tacita de Plata se proclamara la primera Carta Magna de nuestra historia y tercera del mundo después de la francesa y la de Estados Unidos, que como vino a ver la luz en el lugar con más ingenio del planeta enseguida tuvo nombre propio de mujer, de gaditana revolucionaria y de armas tomar: "La Pepa", y también ese día, por ser en el que la Iglesia recuerda al padre putativo de Jesús, fue el elegido en 1948 por una maestra, Manuela Vicente Ferrero, "Nely", para por primera ver agasajar a los progenitores, idea que no dudaron en asumir y extender las dos cadenas de almacenes más poderosas e influyentes de la época.

Así que aquí estamos hoy, en 2012, pleno siglo XXI ya, con los medios de comunicación bombardeándonos, con más contundencia que lo hicieran los franceses frente a la Isla de León y las murallitas de Cai, con una y otra festividad, y, resignada ante lo inevitable de tan pertinaz martilleo, no me queda otra que al menos sacar algún partido a tales eventos en forma de reflexión. Volviendo la vista atrás, nos encontramos que hace dos centurias los padres de la patria (y nunca mejor dicho porque lo que era "madre" no había ninguna) que se habían reunido en Cádiz por ser el único lugar al que las tropas napoleónicas no habían tenido acceso, se felicitaban por haberse otorgado unas leyes emanadas de los representantes del pueblo, una carta de derechos y obligaciones que por primera vez en la historia no provenía de los designios de ningún rey o poder absolutista. Y, vueltos los ojos a ella, hay que reconocer sus valores liberales, sin duda, pero también ver sus sombras, debidas tal vez a que fue fruto de una época y a que nada hay perfecto en este mundo.

Y es que ante tanta loa nadie recuerda que en un texto que pasó a la historia con un apodo tan femenino sin embargo no se reconocía la ciudadanía a las mujeres, quienes aparecían equiparadas a los menores de edad y a los esclavos. ¿Proprium de tempore? Sin lugar a dudas. A principios del siglo XIX no podía esperarse más. El papel de la mujer no estaba en la esfera pública, su principal función estaba en el hogar, siendo madres y esposas, y aun las que salían a trabajar en el campo o en las fábricas, lo hacían llevando a la prole consigo. Los niños y las personas dependientes no eran responsabilidad de varones. De eso se encargaban ellas porque eran trabajos subordinados. 

¿Cómo eran, por tanto, los padres en los tiempos de la Pepa? No nos podemos imaginar a esos revolucionarios, a los liberales que la redactaron compartiendo con sus mujeres la crianza de sus hijos. Los padres del siglo XIX y también aquellos que en el 48 celebraron por primera vez su día, tenían muy poco que ver con el modelo de paternidad responsable que hoy es el ideal de la mayoría de las mujeres y quiero pensar que de no pocos varones. El papel era otro, porque otra también era la visión del lugar de las mujeres en la sociedad. La división del trabajo y el espacio por sexos estaba muy bien establecida, y el padre empezaba su trato más directo con los hijos cuando ya estaban bastante creciditos. 

Por eso hoy, que dicen se celebra el Día del Padre, quiero aquí partir una lanza por ese otro modelo, el de una paternidad implicada desde el principio hasta en los más nimios detalles, la de los padres que comparten con las madres una crianza respetuosa basada en el cariño, los que no quieren perderse ni un sólo día de la infancia de sus hijos y, menos parir y amamantar, están dispuestos a hacerlo todo. Nada más tierno que un padre que duerme a su bebé en su regazo, que se hace niño chapoteando en el baño con un pato de goma o que aparece por la oficina con la marca de una mala noche en las ojeras. 

Afortunadamente las mujeres ya no somos las eternas menores de edad, seres humanos de segunda a las que ni una constitución con alias de mujer consiguió otorgar sus legítimos derechos. Somos ciudadanas, profesionales, tenemos un puesto en la sociedad, pero algunas también queremos seguir siendo madres, unas madres que no han tenido que hipotecar otras facetas de su vida para ello, porque tienen a su lado a un varón que ha descubierto las maravillas de la paternidad y ejerce su derecho a ser también figura de apego y cariño para sus hijos.